jueves, 26 de febrero de 2026

Propuesta de Plan de Educación 2026-2031

Elaborado por: Rocío Valencia Haya de la Torre


Educación básica regular

Resumen Ejecutivo

El Partido Aprista Peruano sostiene que la meritocracia es la columna vertebral de una educación pública de calidad y de un magisterio digno. La Ley de la Carrera Pública Magisterial, promulgada durante el segundo gobierno del presidente Alan García, reafirmó ese principio al reconocer el esfuerzo, la formación continua y el desempeño profesional como criterios esenciales para el ascenso y la retribución justa de los docentes. Desde la visión aprista, la meritocracia no es un instrumento de exclusión, sino un mecanismo de justicia: premiar el mérito es democratizar las oportunidades, elevar el prestigio del maestro y asegurar que los estudiantes peruanos reciban enseñanza de calidad, impartida por educadores competentes y comprometidos con el país. Por ello, defendemos una carrera magisterial basada en el mérito, acompañada de condiciones laborales dignas, evaluaciones transparentes y una política de desarrollo profesional permanente, que devuelva al maestro peruano el lugar de respeto y liderazgo moral que le corresponde en la sociedad.

 

Para la elaboración de la propuesta se tomaron en cuenta las siguientes fuentes:

      Revisión documentaria de fuentes técnicas nacionales e internacionales cuyo propósito es medir la calidad educativa: Programas presupuestales, Planes Estratégicos Ministeriales, documentos elaborados por el MINEDU, la Evaluación Censal de Estudiantes (ECE), estudio de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP),

      Se utilizaron cifras e indicadores propuestos por el INEI,

      Como fuentes directas sociales se desarrollaron conversatorios, foros de trabajo con organizaciones comunitarias como Juntas Vecinales, Comedores Populares y gremios profesionales.

En base al diagnóstico social y la revisión documentaria, se definieron 3 ejes estratégicos:

      Modelo pedagógico y curricular

      Calidad educativa

      Infraestructura

1. Modelo pedagógico y curricular

El Partido Aprista Peruano sostiene que la meritocracia es la columna vertebral de una educación pública de calidad y de un magisterio digno. La Ley de la Carrera Pública Magisterial, promulgada durante el segundo gobierno del presidente Alan García, reafirmó ese principio al reconocer el esfuerzo, la formación continua y el desempeño profesional como criterios esenciales para el ascenso y la retribución justa de los docentes. Desde la visión aprista, la meritocracia no es un instrumento de exclusión, sino un mecanismo de justicia: premiar el mérito es democratizar las oportunidades, elevar el prestigio del maestro y asegurar que los estudiantes peruanos reciban enseñanza de calidad, impartida por educadores competentes y comprometidos con el país. Por ello, defendemos una carrera magisterial basada en el mérito, acompañada de condiciones laborales dignas, evaluaciones transparentes y una política de desarrollo profesional permanente, que devuelva al maestro peruano el lugar de respeto y liderazgo moral que le corresponde en la sociedad.

Actualmente, el enfoque de la educación en nuestro país es el enfoque “por competencias” que defiende la agenda mundial de las Naciones Unidas. En consecuencia, el Currículo Nacional de la Educación Básica está fundado en el enfoque por competencias en oposición al antiguo que se enfocaba en el desarrollo de las capacidades intelectuales del estudiante. El enfoque por competencias, aunque útil para vincular el aprendizaje con la vida práctica, ha terminado subordinando la educación al mercado laboral y a sus necesidades económicas inmediatas. Como apristas proponemos un modelo humanista y equilibrado que combine la formación intelectual con el entrenamiento práctico sin descuidar el desarrollo de los conocimientos y de las capacidades intelectuales del estudiante.

En cuanto al objetivo de “equidad de género”, “Defendemos la enseñanza de la equidad de género desde el punto de vista del respeto a la dignidad humana, a la igualdad de oportunidades y la no discriminación, sin imponer interpretaciones ideológicas ajenas a la realidad cultural y familiar del Perú. Creemos también que la formación espiritual debe ser respetada como parte de nuestra tradición, manteniendo la enseñanza de la religión católica como opción libre, dentro del marco de un Estado laico y respetuoso de todas las creencias.”

 

 

 

 

2. Calidad educativa

A nivel nacional, la brecha entre la oferta educativa pública y la privada sigue siendo muy marcada. Según datos del Ministerio de Educación y estudios complementarios de Equifax y el INEI, el Perú cuenta con más de 95 mil instituciones educativas en funcionamiento. Sin embargo, cerca del 70 % de ellas son de gestión privada, mientras que apenas un 30 % pertenece al sistema público. Esto refleja una realidad estructural: el Estado peruano sostiene solo una tercera parte de la oferta escolar que el país requiere, mientras que el sector privado asegura 2/3 de la demanda educativa, básicamente en áreas urbanas.

Según los estudios mencionados líneas arriba, Lima Metropolitana concentra un total de 7,602 instituciones educativas y 1.9 millones de alumnos registrados. Del total de colegios registrados hasta octubre de 2025, el 74% son establecimientos privadas y 26% públicos, es decir que el Estado peruano cubre solo un cuarto de la demanda de colegios que Lima necesita.

Basándose en datos del Ministerio de Educación (MINEDU), la Evaluación Censal de Estudiantes (ECE), la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC) y el Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA), la página losmejorescolegios.com publicó en junio de 2024 un ranking a nivel nacional en el cual aparecen los veinte mejores colegios del Perú. Dentro de este ranking se puso en evidencia que 18 de los veinte mejores colegios se encontraban concentrados en Lima y solo dos en otras ciudades como Arequipa. De los veinte colegios seleccionados, solo uno, el Colegio Mayor Secundario Presidente del Perú era público es decir sin costo alguno para las familias más necesitadas. Esto significa que, de acuerdo al estudio realizado por este colectivo privado, solo 5% de los mejores colegios que sobresalen en las evaluaciones nacionales dependen del Estado. Esta es una tendencia global. en Brasil y México, ningún colegio público figura entre los mejores 20. en argentina y chile, solo hay uno. en Francia son 6. en estados unidos no hay una metodología comparable pero aparentemente habría instituciones públicas de muy buena calidad en algunos estados.

Esta desigualdad se traduce en profundas diferencias en infraestructura, calidad docente y acceso a recursos pedagógicos, lo que amplía la brecha entre quienes pueden pagar por una educación privada y quienes dependen del sistema público. En un país con más de 8 millones de estudiantes en educación básica regular, esta situación demuestra que la distribución del financiamiento estatal es ineficiente para garantizar una educación equitativa, inclusiva y de calidad en todo el territorio nacional.

Desde la perspectiva aprista proponemos revertir por completo esta situación y lograr que, de aquí al 2033, 25% de los colegios públicos ocupen el ranking de los mejores colegios a nivel nacional. Así también, proponemos aumentar significativamente la tasa de ingresos a las universidades por parte de los estudiantes de colegios nacionales; reforzar el programa de beca 18 y aumentar el número de los colegios de Alto Rendimiento (COAR)o colegios mayores secundarios presidente del Perú, ideados por el expresidente Alan García a nivel nacional.

 

3. Infraestructura

En la actualidad existe en el Perú un déficit de más de S/ 158,000 millones para la construcción y mantenimiento de las escuelas, la carencia de servicios básicos como agua y electricidad y la rehabilitación de escuelas en condiciones precarias que ponen en riesgo a más de un millón de estudiantes (fuente: MINEDU).

En cuanto a Lima Metropolitana, los colegios nacionales de los 43 distritos presentan problemas de infraestructura, algunos de ellos urgentes que ponen en riesgo la seguridad de los niños que el Estado no ha logrado por completo subsanar ni rehabilitar. Como apristas proponemos que el estado peruano fiscalice de manera más eficiente la inversión en educación, que representa 6% del PBI según el presupuesto aprobado para el 2026, y que fue en el año 2025 de 5.1% (fuente: Minedu). La UNESCO propone un presupuesto de entre 4 y 6% del PBI en educación. Este nivel de gasto representaría 20% del presupuesto nacional y permitiría que más alumnos accedan a una educación de calidad. Con ese nivel, se logran tasas de matriculación mayores al 95%. Como ejemplo, Corea del Sur invierte 4.6% del PBI porque prioriza calidad docente y currículos rigurosos. Un criterio objetivo y universal que correlaciona la inversión en educación como porcentaje del PBI es el resultado de las pruebas PISA.

A continuación, se muestra dicha correlación con la última información que corresponde al año 2022 (los resultados de la prueba del año 2025 todavía no han sido publicados). Cabe señalar que ese año el Perú obtuvo el puesto 65 sobre 81 países participantes en las pruebas PISA.  La inversión en educación (como porcentaje del PBI) para los años 2023, 2024 y 2025 ha sido de 3.7%; 3.9% y 5.1% respectivamente.

 

PAIS

PUNTAJE PROMEDIO PRUEBA PISA

EDUCACION COMO % PBI (2023 – 2024)

FUENTE

Singapur

560

2.8

BM

Japón

536

3.5

OCDE, BM

Taipei Chino (Taiwan)

533

4.2

 GEM, UNESCO

Corea del Sur

527

4.6

OCDE, BM

Estonia

526

5.3

OCDE, BM

Canadá

520

5.1

BM

Irlanda

518

3.2

OCDE, BM

Suiza

517

5.2

OCDE, BM

Países Bajos

517

5.3

OCDE, BM

Bélgica

515

5.8

OCDE, BM

 

Proponemos pues que la infraestructura educativa pública que incluye: aulas, laboratorios y baños, así como servicios esenciales como agua, electricidad y drenaje, y áreas adicionales como bibliotecas, comedores, gimnasios y auditorios y también mobiliario, equipamiento y conectividad a internet obedezca a los más altos estándares internacionales de calidad y de conectividad.

 

4. Propuesta de inversión para la educación básica regular (EBR)
Defendemos la idea de que la educación no es un gasto: es la mayor inversión que un país puede hacer en su futuro. Por lo tanto, si el Perú quiere convertirse en una sociedad moderna, justa y competitiva, debe supervisar que el gasto en educación vaya a infraestructura, capacitación de docentes y la niñez. Sin educación, no habrá desarrollo; sin cultura, no habrá identidad ni peruanidad; por último, sin mujeres educadas, no habrá una auténtica democracia ni habrá paz y solidaridad entre los peruanos.

La única forma de alcanzar nuestras metas es lograr una excelente infraestructura; contratar docentes que obedezcan a un estricto sistema de meritocracia; preparar desde el colegio un conjunto de evaluaciones y un certificado de aptitud para la admisión universitaria válido a nivel nacional; aplicar el enfoque pedagógico orientado a la obtención exitosa del diploma de bachillerato internacional. (IB) y la Certificación de Diploma DELF; fomentar el aprendizaje de las lenguas extranjeras incluyendo al quechua como una alternativa al lado del inglés y reforzar la educación intercultural bilingüe (EIB) a nivel nacional. Proponemos también que mejore el sistema de supervisión del gasto efectuado por las UGELes a nivel nacional, ya que, si bien los gobiernos regionales reciben por concepto de canon minero el 50% de los impuestos de los titulares de las concesiones mineras, los gobiernos regionales devuelven aproximadamente el 70% de esta partida al gobierno central debido a su ineficacia. Así también, podríamos evaluar la tributación de las universidades privadas a nivel nacional para poder financiar nuestro proyecto de secundaria dual en la EBR a nivel nacional.

Cronograma de mejora gradual (propuesta base)

Año

Estrategia clave

2025

Diagnóstico del destino de la inversión en educación

2026

Creación del sistema de supervisión digital de gastos en educación

2026

Reforma tributaria inicial y reducción de exoneraciones a las universidades privadas

2027

Inversión prioritaria en infraestructura y digitalización

2028

Expansión del programa nacional de formación docente

2030

Consolidación de presupuesto educativo multianual

 

 

Educación superior

 

Resumen ejecutivo

La actual norma que es la Ley Universitaria N° 30220 de 2014 presenta ciertas debilidades y falencias en la medida que, en el caso de las universidades privadas se constata que estas no orientan lo suficiente sus políticas en función de la investigación y la docencia subordinando la investigación y la calidad de la docencia a objetivos mercantilistas y de rápido crecimiento. Bajo esta mirada, el Estado debe fortalecer procedimientos de fiscalización a través de instituciones como Minedu y la SUNARP, modificando y mejorando la ley en los siguientes aspectos estratégicos:

 

1. Personería jurídica de derecho mixto en lugar de derecho privado

Muchas universidades privadas al pertenecer en su totalidad al régimen privado no cumplen con los fines establecidos en la Constitución (Art. 14) de promover el conocimiento, el aprendizaje y la práctica de las humanidades o de fomentar la solidaridad y terminan promoviendo intereses mercantilistas y de rápido crecimiento. Por esta razón, proponemos que se creen mecanismos para que al menos un 70% de ellas puedan pasar a un régimen de naturaleza mixta (público y privado) donde  El Estado no ejerza función administrativa directa, pero sí influya en decisiones estratégicas, capaces de asegurar el cumplimiento de los objetivos señalados en la Constitución para la educación superior, como lo son la formación profesional, la difusión cultural, la creación intelectual y artística y la investigación científica y tecnológica.

 

2. Concentración de poder y falta de democracia en el gobierno universitario

En la actualidad, existe una concentración de poder en los promotores o directorios de la mayoría de universidades privadas. Quienes toman las decisiones clave (creación o cierre de programas, inversiones, matrículas, sanciones) suelen ser: el directorio; la gerencia general y los propietarios. Pero, no así los órganos colegiados que establece la Ley 30220. La práctica demuestra que, la mayoría de universidades privadas abusa del régimen privado para no proveyendo democracia interna, participación estudiantil, defensoría universitaria, transparencia, etc., por lo cual, se comete toda clase de abusos de autoridad no solo con los estudiantes sino también con los docentes. Considerando que, en Perú, el 59% de las universidades son privadas esto se traduce en un régimen de muy poca equidad, puntualizando hemos identificado los siguientes problemas:

       Muchas privadas no tienen Asamblea Universitaria.

       Otras limitan la participación estudiantil a órganos consultivos y no deliberativos.

       En varias, las máximas decisiones se concentran en los propietarios, promotores o directorios privados, no en la comunidad académica.

       Las relaciones laborales con docentes quedan sujetas al régimen privado, no al régimen de servicio público, permitiendo contratos temporales, pagos por horas y despidos sin participación de órganos colegiados.

Esto hace que, en la práctica, el “gobierno universitario” de la Ley funcione plenamente solo para las universidades públicas, ya que, las universidades privadas operan con un gobierno institucional basado en sus estatutos y propietarios, con mínimos requisitos de participación. La casi nula participación de órganos estudiantiles en la universidad privada tiene un impacto en la calidad académica; la contratación y estabilidad docente y los proyectos de investigación que son aprobados.

 

2. Calidad docente

Los docentes de las universidades privadas enfrentan un sinnúmero de desafíos que desanima a los más brillantes y capaces:

       inestabilidad laboral (contratos por horas/ciclos)

       escasa participación en las decisiones acerca de las mallas curriculares y otras herramientas pedagógicas

       dificultad para poder reclamar por mejoras debido a su sometimiento al régimen privado

       nombramientos por parte de las autoridades en base a su adherencia al sistema corporativo y no a su trayectoria académica ni excelencia

       la carrera de un docente y su permanencia depende de autoridades que no son de su área ni especialidad

 

3. Producción académica y políticas de investigación

La producción académica en un número significativo de universidades privadas resulta limitada y, en muchos casos, subordinada a objetivos de licenciamiento, marketing institucional o crecimiento comercial, antes que a una política sostenida de investigación. La investigación no suele constituir un eje estructural de la vida universitaria, sino una exigencia formal cumplida de manera fragmentaria y desarticulada de la docencia.

Entre los principales problemas identificados se encuentran:

● Ausencia de políticas institucionales claras de investigación, con líneas prioritarias y financiamiento estable.
● Sobrecarga docente y precariedad laboral que dificultan el desarrollo de investigación sistemática.
● Evaluación de la producción académica basada en criterios cuantitativos de corto plazo, sin atender su impacto social, cultural o científico.
● Incentivos académicos débiles o inexistentes para la publicación científica, la producción intelectual y la innovación, así como limitaciones administrativo-contractuales que impiden a docentes contratados representar a la universidad en congresos y espacios académicos.

Esta situación debilita la calidad educativa, la formación crítica del estudiante y la capacidad del país para producir conocimiento relevante y pertinente.

 

La producción académica en un número significativo de universidades privadas resulta limitada y, en muchos casos, subordinada a objetivos de licenciamiento, marketing institucional o crecimiento comercial, antes que a una política sostenida de investigación. La investigación no suele constituir un eje estructural de la vida universitaria, sino una exigencia formal cumplida de manera fragmentaria y desarticulada por algunos docentes que carecen del apoyo institucional en sus investigaciones y se ven en la obligación de realizarlo en su tiempo de descanso o vacaciones.

Entre los principales problemas identificados se encuentran:

·       Ausencia de políticas institucionales claras de investigación, con líneas prioritarias y financiamiento estable.
Sobrecarga docente y precariedad laboral que dificultan el desarrollo de investigación sistemática.
 Evaluación de la producción académica basada en criterios cuantitativos de corto plazo, sin atender su impacto social, cultural o científico.

·       Incentivos académicos débiles o inexistentes para la publicación científica, la producción intelectual y la innovación, así como limitaciones administrativo-contractuales que impiden a docentes contratados representar a la universidad en congresos y espacios académicos.

·       Esta situación debilita la calidad educativa, la formación crítica del estudiante y la capacidad de las universidades para generar conocimiento académico relevante y socialmente pertinente.

 


III. Propuesta legislativa de cambio

A. Gobierno universitario participativo también en las universidades privadas

  1. Creación obligatoria de órganos de gobierno colegiados, semejantes a los de las universidades públicas:
    • Consejo Universitario
    • Consejo de Facultad
    • Defensoría Universitaria independiente
  2. Participación estudiantil y docente con voz y voto en dichos órganos.
    • Estudiantes: 20%
    • Docentes: 40%
    • Autoridades: 40%
  3. Prohibición de que el propietario o directorio tome decisiones académicas sin aprobación del órgano universitario colegiado.
    Especialmente: apertura/cierre de carreras, contratación docente, grados y títulos, currículos, estándares académicos.

B. Protección laboral y profesional del docente universitario

  1. Creación de una ley de la Carrera Docente Universitaria para la universidad privada, con escalas claras, estabilidad y transparencia (similar al modelo público, adaptado al régimen privado o mixto).
  2. Límite al uso de contratos temporales:
    • Máximo 2 periodos consecutivos.
    • Después de ello, contrato indefinido.
  3. Pago mínimo por hora académica, revisado anualmente por MINEDU y el MTPE, para evitar explotación laboral.
  4. Imposibilidad de despido sin causa académica o administrativa debidamente fundamentada y aprobada por una Comisión Académica.
  5. Procesos de contratación por concurso con intervención de SUNEDU

C. Participación estudiantil real

  1. Representación estudiantil obligatoria en todos los órganos donde se decidan aspectos como:
    • precios de las matrículas,
    • incremento de boletas,
    • acceso a becas,
    • servicios académicos y administrativos,
    • medidas disciplinarias.
  2. Consulta vinculante a los estudiantes ante cambios de modalidad, malla curricular o incrementos de pensiones por encima de la inflación.

D. Transparencia y fiscalización

  1. Obligatoriedad de publicar estados financieros auditados, para que las familias sepan cómo se usan sus pagos.
  2. SUNEDU debe supervisar abusos laborales y académicos, no solo infraestructurales.
    • Inspecciones inopinadas.
    • Sanciones económicas a universidades reincidentes.
    • Publicación de un ranking de cumplimiento democrático y laboral.
  3. Defensoría Universitaria independiente, con capacidad sancionadora y mecanismos de protección al denunciante (estudiante o docente).

 

  1. E. Fortalecimiento de la producción académica y la investigación universitaria

o   Obligatoriedad de que las universidades privadas y de régimen mixto cuenten con una política institucional de investigación, aprobada por el órgano colegiado correspondiente, que incluya líneas prioritarias, presupuesto anual y criterios de evaluación cualitativa y cuantitativa.

o   Asignación de tiempo académico protegido para investigación, incorporado en la carga docente, especialmente para docentes ordinarios y contratados con continuidad laboral.

o   Creación de incentivos académicos formales para la publicación científica, la producción intelectual y la innovación, vinculados a la carrera docente y no subordinados a objetivos administrativos o de marketing institucional.

o   Garantía normativa para que los docentes, independientemente de su modalidad contractual, puedan representar a la universidad en congresos, redes académicas y actividades de investigación, sin restricciones administrativas arbitrarias.

o   Supervisión por parte de SUNEDU del cumplimiento efectivo de estas políticas, evitando que la investigación sea tratada únicamente como requisito formal de licenciamiento.

5.     Referencias

INEI. Gasto en el Sector Educación https://m.inei.gob.pe/estadisticas/indice-tematico/education/

MINEDU. Programa Curricular de Educación Primaria

https://www.gob.pe/institucion/minedu/informes-publicaciones/6790803-programa-curricular-de-educacion-primaria

MINEDU. Programa Curricular de Educación Secundaria

https://www.gob.pe/institucion/minedu/informes-publicaciones/6791708-programa-curricular-de-educacion-secundaria

MINEDU. Evaluaciones censales del estudiante (ECE)

http://umc.minedu.gob.pe/evaluaciones-censales/

 

Formación política y elecciones en el 2026

9-agosto 2025

 

¿Podemos realmente aspirar a tener políticos honestos en un país donde no se brinda a los jóvenes ninguna clase de formación política? Tuve la suerte de nacer en un tiempo en el cual el país contaba con políticos honestos. Luis Bedoya Reyes, Alfonso Barrantes Lingán, Ramiro Prialé, Belaúnde Terry y por supuesto Víctor Raúl Haya de la Torre. ¿Qué tenían todos ellos en común? Ninguno de ellos accedió a la presidencia o a ningún cargo público con intereses subalternos. Peruanos que murieron en la dignidad de su pobreza o con el título de nobleza que significaba su probidad, luego de haber servido con auténtica devoción y mística al deber sagrado que les había encomendado el pueblo peruano en su función pública. Eran otros tiempos. En el caso de Ramiro Prialé, ex presidente del Senado había sido deportado dos veces por causa de sus convicciones políticas. Cuando el presidente Prado le ofreció ocupar un cargo en su gobierno Prialé lo rechazó, pidiéndole únicamente que lo restituyera en su cargo de maestro de la Educación Nacional. Víctor Raúl Haya de la Torre luego de haber triunfado en las elecciones a la Asamblea Constituyente de 1978 como el diputado más votado a nivel nacional, con más de 1 millón de votos rechazó la dieta que le correspondía por ley aceptando simbólicamente el pago de un sol, ya que éramos un país pobre, un país endeudado y que él se proponía liderar con absoluta austeridad el retorno del pueblo peruano a la democracia luego de once años de gobierno militar. Tampoco aceptó vehículo del Estado ni chofer. Así inauguró con ese gesto de honestidad, único en la historia el decálogo moral que todo político que pretenda servir al Estado debería tener presente.

 

Hoy en día nuestros funcionarios públicos ganan sueldos más que competitivos. Tan altos en ciertos rangos que las empresas privadas de mediana talla no pueden competir y se ven obligadas a prescindir de los servicios de ciertos profesionales dada su incapacidad para competir con el nivel remunerativo del Estado. Dentro de esa misma lógica, nuestra actual presidenta de la República emitió hace un mes un Decreto en virtud del cual se aumenta el sueldo de 16.000 soles (US$4.500) a 35.500 soles mensuales (unos US$10.000). El cambio lo ha hecho en medio del índice más bajos de popularidad en la historia que jamás un primer mandatario haya alcanzado en la historia republicana: un 3% de aprobación ciudadana según una encuesta de la prestigiosa Datum Internacional.  El actual ministro de economía y finanzas, Raúl Pérez Reyes justifica la decisión en el espíritu de “corregir” una decisión que fue tomada en su gobierno por el expresidente Alan García Pérez --quien se bajó el sueldo a la mitad de su valor—y con la justificación de poder así establecer una remuneración coherente con la de los demás funcionarios. El expresidente Humala por su parte incrementó los sueldos de los ministros al doble, pero mantuvo el suyo en 16.000 soles mensuales. Si bien se entiende la razón técnica que brinda el ministro, ¿por qué razón si los seis presidentes anteriores han mantenido la reducción del sueldo hecha por expresidente García, incluido Pedro Castillo,  la actual presidenta quien además accedió al cargo en sustitución de este no puede continuar en la misma línea de moralizar mediante el ejemplo?

 

De otra parte, sorprende que no haya habido marchas de jóvenes universitarios. Tampoco el manifiesto de ningún colectivo ciudadano. No es un secreto que la mitad de los peruanos vivan de espaldas a lo que hace el gobierno y más interesados en el fútbol o las noticias de farándula. Nos encontramos en periodo preelectoral y exactamente a un año de las próximas elecciones; sin embargo, se percibe una profunda anomia e indiferencia colectiva preocupante de cara a las elecciones de julio de 2026. Nada de esto es casualidad. Los partidos políticos ya no son partidos políticos sino tiendas electoreras y clubes aventureros sin otra doctrina que la de capturar el poder; las universidades privadas ya no son universidades, sino corporaciones con ánimo de lucro completamente despolitizadas, gobernadas por empresarios más que por educadores; los sindicatos tal vez sean una de las pocas organizaciones sociales del siglo XX que haya sobrevivido hasta hoy y una de las pocas agrupaciones en las que aún se brinda formación política a sus miembros. En efecto, tenemos el privilegio de poder elegir; no obstante, al no contar con ninguna clase de educación política ni en los colegios ni en las universidades es difícil que nuestra ciudadanía pueda conformar partidos políticos que legítimamente lo sean, ni presentar candidatos con una real vocación de servicio al pueblo y el expertise humanístico, científico y técnico que el Perú necesita. La suerte está echada.